Adiós al 2011, un año que ha pasado demasiado rápido, el año que recordaremos por la llamada primavera árabe y la revolución en países como Túnez o Egipto y del devastador e increíble tsunami en Japón, una catástrofe digna de cualquier película americana.
Ha sido el año de mi vuelta a Caspe de mi primer destino definitivo y primer año sin oposiciones por fin. El año que nació Pablito, Julia y mi primita-sobrinita Irene. El año que comenzó este blog a raíz de la nefasta caída con rotura de muñeca con visita a quirófano y que por primera vez estuve de baja. El verano de las vacaciones en Canadá y Seattle que tanto nos gustó. El año que nos dejaron personajes tan distintos como la extravagante Amy Winehouse, el gran Castor Saez Millán, el malo de Bin Laden, mi amiga Rut, la famosa Liz Taylor, el primer año sin la abuela, el genio de Steve Jobs o el extraño Kim Jong.
Un año en que a punto de celebrar los 10 años con el euro todos hablan de recortes, paro, crisis y hemos aprendido nuevas palabras como ERE, prima de riesgo, el año de los ‘indignaos’ y de la bajada de sueldo. El año en que ETA por fin dijo adiós y que cambiamos de gobierno.
Y así se va ni malo ni bueno, esperemos que al año que viene pueda escribiros unas líneas con más bueno que malo, pero corre por cuenta propia el disfrutar todos y cada uno de los 365 días (360 si estáis en Samoa) y aprovechar cada cosita buena que pase. Solo quedan ya los tópicos de feliz salida y mejor entrada y bienvenido 2012.
Bueno y bonito post, Bea!
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